13 de abril del 2026
Ezequiel Trumper desde el Kaseya Center en Miami
El Miami Heat cerró la temporada regular de la NBA el 12 de abril con una contundente victoria por 143-117 sobre los Atlanta Hawks en el Kaseya Center, un triunfo que permitió al equipo de Erik Spoelstra terminar con marca de 43-39 y asegurarse el 10.º puesto en la Conferencia Este.
Aunque la victoria no alcanzó para escapar de la zona del Play-In, el rendimiento ofensivo del equipo dejó sensaciones positivas justo antes de la fase decisiva de la temporada.
Una victoria contundente para cerrar la temporada
Miami dominó el partido prácticamente de principio a fin. El equipo lanzó con gran eficacia y explotó su profundidad de plantilla para desbordar a un Atlanta que ya tenía su clasificación asegurada y decidió reservar a varios titulares.
Los protagonistas del triunfo fueron:
- Jaime Jaquez Jr.: 26 puntos desde el banco
- Bam Adebayo: 25 puntos y 10 rebotes
- Norman Powell: 25 puntos en su regreso tras lesión
El Heat llegó a tener una ventaja de 26 puntos y cerró el partido con un espectacular 44-33 en el último cuarto, confirmando una noche ofensiva casi perfecta.
Más allá del resultado, el encuentro sirvió como ensayo general para lo que viene: el torneo Play-In, donde Miami deberá jugarse todo.
Décimo en la tabla: un camino más difícil
Con el triunfo final, el Heat quedó 10.º en el Este, lo que implica el escenario más complejo dentro del Play-In. En esta posición, Miami no tiene margen de error:
- Debe ganar dos partidos consecutivos para entrar a los playoffs.
- El primer encuentro es eliminatorio: si pierde, queda fuera inmediatamente.
En esta edición del torneo, el Heat enfrentará primero al 9.º clasificado, Charlotte Hornets. El ganador avanzará a un segundo partido contra el perdedor del duelo entre el 7.º y el 8.º del Este.
Expectativas realistas para el Play-In
El equipo de Miami llega al Play-In con una mezcla de optimismo y cautela. Por un lado, el talento ofensivo mostrado ante Atlanta demuestra que el equipo puede competir cuando encuentra ritmo. Por otro, la irregularidad de las últimas semanas —con varios resultados negativos— explica por qué el Heat no logró evitar esta instancia.
Sin embargo, el formato del Play-In suele favorecer a equipos con experiencia, y pocos entrenadores en la liga manejan este tipo de partidos de presión como Erik Spoelstra.
La ilusión sigue viva
El décimo puesto no era el objetivo inicial de la temporada para Miami, pero el triunfo frente a Atlanta dejó claro que el equipo todavía tiene combustible competitivo.
Ahora el desafío es claro: ganar, sobrevivir y seguir avanzando.
Si el Heat logra dos victorias en el Play-In, volverá a los playoffs y podría convertirse nuevamente en uno de esos equipos incómodos que nadie quiere enfrentar en una serie.
En Miami, la temporada aún no terminó. Apenas empieza su capítulo más dramático
EZEQUIEL TRUMPER para PUNTO LATINO SYDNEY DEPORTES